(Buenos Aires).- “Para otros tal vez no tener principios es meterte con tipos casados”, dijo Sabrina Rojas en Sálvese Quien Pueda, al cuestionar la postura de Griselda Siciliani sobre la exposición de su intimidad. La conductora, que reemplaza a Yanina Latorre, retomó el episodio que involucró a la actriz y a Luciano Castro y marcó una supuesta contradicción entre sus declaraciones actuales y lo que había contado en otros momentos.
La discusión se originó en una entrevista de Griselda Siciliani con un programa de Futurock, donde habló del impacto que tuvo la exposición de su vida privada. La actriz cuestionó que determinados episodios se conviertan en chisme y burla, y describió el desgaste que le provoca quedar en el centro de los comentarios. “Mal, sí. Sí, me llevo mal con eso, lo sufro. Sufro la exposición, estar en boca de cualquier persona, con mi vida íntima”, dijo Siciliani.
Griselda Siciliani también sostuvo en esa entrevista: “Yo no hablo de mi vida íntima ni de la vida íntima de cualquier otro, de nadie”. Con esa definición, la actriz explicó la postura que Sabrina Rojas luego puso en discusión.
El planteo de Sabrina Rojas sobre la intimidad
Rojas respondió con un recuerdo puntual: afirmó que Siciliani había hablado públicamente de haber sido amante durante seis años de una persona. “Yo recuerdo una Griselda Siciliani hablando de que fue amante durante seis años de una persona. Digo, eso es hablar de tu vida privada, y la hemos escuchado en otros momentos hablar de su vida privada”, sostuvo. El planteo fue usado para marcar la contradicción entre aquella exposición y su postura actual sobre la intimidad.
La conductora reforzó esa lectura al considerar que contar una relación de ese tipo pertenece al ámbito más íntimo. “Para mí no hay nada más íntimo que contar si fuiste amante”, afirmó, y sumó: “Es súper íntimo y ella lo contó hasta jocosamente”. Rojas también cuestionó a quienes se presentan como artistas que no hablan de su vida privada, pero que en otros momentos sí lo hicieron: “No me gusta el actor cool que dice: ‘Yo hago arte y no hablo de mi vida privada’. No, hablaste mil veces, te divertiste mil veces”.
El análisis incluyó el efecto público que, en su interpretación, tuvo el episodio relacionado con Luciano Castro. Rojas planteó la situación desde el contraste entre haber sido amante y quedar del otro lado de una infidelidad: “Cuando sos amante es divertido, pero cuando estás del otro lado es un bajón”. Después agregó: “Yo creo que este hecho le pegó más que cualquier otro a nivel público”. Rojas presentó esa lectura como una explicación del cambio en la relación de Siciliani con la prensa.
Rojas también sostuvo que Siciliani modificó su vínculo con la prensa después de aquel episodio. “Siento que ella desde que sucedió eso se vincula de otra manera con la prensa”, dijo, y agregó: “Desde que sucedió eso, ella como que bajó un cambio, no habla más”. En esa línea, cuestionó la administración selectiva de la intimidad: “Vos no querés hablar de tu vida privada, ¿por qué avisás dónde vas a estar para que vaya un fotógrafo?”. Sobre los principios, resumió: “Cada uno con sus principios”, y recordó que ya había opinado sobre el tema en enero: “Vuelvo a repetir lo que dije en enero”.
