(Buenos Aires).- “Si sabía que esa licencia de conducir estaba inhabilitada, no la dejaba subir al auto. En eso, me agarro la cabeza”. La frase de Romina Gaetani en la puerta del velatorio condensó el dolor y la impotencia que atraviesa al mundo del espectáculo tras la muerte de Ernestina Pais, a quien familiares, amigos y colegas despidieron este domingo en el Cementerio de la Chacarita. La actriz y conductora falleció a los 54 años el viernes, cuando el tren de la Costa impactó el Honda City que manejaba en un paso a nivel de San Isidro.
Gaetani, compañera de elenco en la obra El divorcio del año, se quebró ante la prensa al recordar el momento en que se conoció el detalle del registro de conducir de Pais. La actriz había llegado al punto de encuentro junto a otras figuras para darle el último adiós en la casa velatoria Zuccotti de Villa Crespo. Minutos antes, se había confirmado que el informe preliminar de autopsia indicó que la conductora sufrió un “traumatismo encefalocraneano grave” como consecuencia del violento impacto, ocurrido a las 19:25 del viernes en la intersección de Sáenz Peña y El Cano.
El velatorio comenzó cerca de las 9 de la mañana en Avenida Córdoba 5080 y se extendió en un clima de conmoción contenida. La hermana de la víctima, Federica Pais, fue una de las primeras en llegar, acompañada por su pareja. Pasadas las 11, arribó Benicio Guyot, el hijo de Ernestina, profundamente emocionado y sostenido por su padre, Alejandro Guyot. Detrás de ellos, un desfile de figuras como Gastón Pauls, Dalma Maradona, Malena Guinzburg y Diego Ramos se acercó para rendirle homenaje a quien durante años fue un rostro central de la televisión argentina.
La ceremonia en Chacarita
A las 11:30, el féretro partió hacia el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, donde el círculo íntimo le dio el responso final. La madre de la actriz, Milka Truol, siguió el cortejo con el rostro desencajado, mientras allegados arrojaban lentejuelas plateadas sobre el cajón al grito de aplausos. Romina Gaetani permaneció junto a sus compañeros durante toda la despedida. El director José María Muscari, responsable de la obra que Pais iba a representar la noche del accidente en el teatro Niní Marshall de Tigre, había llegado temprano al velatorio y pidió: “Tratemos de recordarla como era, una persona luminosa, empática y feliz”.
En la previa del funeral, Romina Gaetani había compartido un recuerdo reciente de la gira. “Ella estaba muy feliz, muy contenta con la gira. En los ratos libres se ponía a escribir en su computadora un libro sobre su vida, nada más y nada menos”, contó. Y agregó el dato de que “mientras daba notas por el divorcio estaba escribiendo su libro y paraba, se comunicaba con España y seguía con el guion del padre”.
Entre lágrimas, también recordó el gesto que la marcó a principios de año: “Ella me abrazó el alma cuando yo tuve un comienzo de año muy delicado haciendo una denuncia por violencia. Sin conocerme me dejó un mensaje porque estaba muy preocupada, me dijo que no entrara en un lugar oscuro”.
La jornada también estuvo marcada por el recuerdo de su hijo, Benicio Guyot, que le dedicó una carta pública en redes sociales. “Nunca pretendiste ser algo que no eras. Siempre tuviste pasión por todo lo que hiciste, algo que muchos mueren sin sentir y vos lo hacías con toda plenitud”, escribió el joven, que definió a su madre con una frase contundente: “Tu impacto fue real”. Pasado el mediodía, el cortejo ingresó al sector de nichos, donde los restos de Ernestina Pais encontraron su descanso definitivo.