(Buenos Aires).- Marcelo Polino dejó de lado por un momento el escándalo entre Wanda Nara, Mauro Icardi y la China Suárez para poner el foco en los chicos. En DDM (América TV), el periodista reclamó que en medio del conflicto “de ambas partes hay que priorizar siempre a los niños” y lanzó una advertencia tajante: “Lo que no la pasás bien de chico lo pagás con terapia de grande”.
El panelista profundizó en esa idea y apuntó directamente contra la exposición de los menores en las peleas de los adultos. “Los problemas de los mayores no se los pasen a los chicos”, sostuvo. Y remarcó que todo lo que un hijo presencia en medio de una separación conflictiva deja huella: “Lo que el chico escucha o ve o percibe desde niño, todo eso te lo llevás durante el resto de la vida”.
En esa misma línea, Polino cerró su reflexión con un deseo para las hijas de Wanda y Mauro. “Teniendo unas vidas tan bellas, tan exitosas, con dinero, con fama, estaría bueno que esos chicos estén felices”, expresó, en una intervención que corrió el eje del escándalo amoroso para ponerlo sobre el impacto familiar del conflicto.
Después de ese mensaje, el periodista volvió a referirse al vínculo entre la China Suárez y Mauro Icardi, una relación que analizó sin vueltas. “Arrancó como una venganza”, disparó al aire. Y fue todavía más filoso al completar su lectura sobre el comienzo de la pareja: “Una venganza tal vez se acompañó de buen sexo y más todo”.
Lejos de quedarse solo con esa definición, Polino sostuvo que el romance logró consolidarse con el tiempo. “Son una pareja que realmente se ha acomodado”, opinó. Para él, más allá del arranque explosivo y del contexto mediático que rodeó el vínculo, la actriz y el futbolista terminaron afirmando una relación que incluso superó mudanzas, distancia y la exposición constante.
El periodista también habló de la China desde un lugar personal y recordó que la conoce desde chica. “Yo la conozco desde que tiene 9 años, que era bravísima de chiquita”, contó. Según relató, la conoció mientras compartían una ficción de Sebastián Ortega y ya entonces había advertido el carácter fuerte de la actriz. “Sin ser vidente se cumplió todo lo que yo sentía en esos días que grababan”, aseguró.
Por último, Polino dedicó un tramo de su análisis a Wanda Nara, a quien definió como un fenómeno mediático en sí mismo. “Hace veinti y pico de años que se fue de este país y hablamos como si fuera la vecina Marta de la esquina. Sabemos todo”, dijo. Y la comparó con el clan Kardashian para resumir su omnipresencia: “Me parece que tiene un valor en sí mismo. Es como nuestras Kardashian”.