En una semana marcada por el conflicto, Gran Hermano Generación Dorada atraviesa su momento más crítico tras confirmarse la placa de nominados. La pelea por la supervivencia se intensificó luego de que la producción aplicara un fuerte recorte en el presupuesto para los alimentos de los participantes de Gran Hermano.
El anuncio de la placa final generó reproches cruzados entre los jugadores, quienes ahora deben enfrentar la escasez de recursos. Según se informó en la última gala, se comunicó de forma oficial la “Placa final y presupuesto recortado: quién quedaron nominados en una semana clave en Gran Hermano” para elevar la presión sobre la convivencia diaria.
La sorpresa de la jornada la dio el participante identificado como Cola, quien decidió mover sus fichas de manera agresiva. Sin previo aviso y ante la mirada atónita de sus compañeros, el jugador utilizó la herramienta más temida de la competencia para cambiar el destino de dos integrantes.
La jugada de Cola y el incidente de seguridad
La estrategia fue letal y dejó a varios protagonistas contra las cuerdas. Se confirmó que “Cola fulminó a dos jugadoras de alto perfil”, lo que provocó una fuerte pelea que incluyó gritos y llanto en las habitaciones, dejando al descubierto las fracturas irreconciliables que dividen actualmente a la casa.
En medio de este clima hostil, la seguridad de la propiedad se vio comprometida durante la madrugada. Una alarma ensordecerora despertó a los hermanitos, quienes corrieron hacia el jardín para intentar comprender qué estaba sucediendo en el exterior de la famosa propiedad ubicada en Buenos Aires.
El desconcierto fue total cuando los participantes divisaron movimientos extraños sobre la estructura de la vivienda. Uno de los concursantes gritó desesperado al notar la presencia de una persona armada en las alturas: “¡Es un policía!”, aseguraron mientras la producción ordenaba el ingreso inmediato de todos a los dormitorios por precaución.
El incidente, que luego fue aclarado como la presencia de un efectivo en los techos para resguardar el perímetro, dejó a los jugadores en un estado de paranoia constante tras la última pelea por la convivencia. Ahora, la casa espera la gala de eliminación para ver cómo impacta este caos en el voto del público el próximo domingo.