(Buenos Aires).- “Me pega muy mal”, admitió Jesica Cirio apenas se conoció el pedido de detención en su contra y la de Martín Insaurralde por la causa de enriquecimiento ilícito. Mientras la conductora quedaba en el centro de la polémica, su padre, Horacio Cirio, rompió el silencio con duras declaraciones en Lape Club Social Informativo y Basta Baby (Radio Rivadavia).
“Lamentablemente no tengo contacto ni con mi hija ni con el entorno desde hace muchos años”, contó Horacio Cirio. Con visible dolor, el papá de Jesica Cirio expuso la herida que dejó la distancia y recordó un infarto que sufrió hace dos años. “Hace dos años tuve un infarto, ella sabía lo que me había pasado y jamás se acercó. ¿Sabés lo que hubiese sido para mí un mensaje de ella en ese momento?”
Además, el papá de la conductora lanzó una sugerencia que apuntó directo contra su exesposa Marta Perutich. “Les recomiendo ¿por qué no van a la casa de Martita, mi ex en Lanús?”, señaló, y agregó que “no estaría mal que peguen un vistazo”, sin aportar pruebas de lo que insinuaba.
Al ser consultado por el conductor Baby Etchecopar sobre si su hija es “testaferro o delincuente”, respondió: “No sé. Yo escucho, miro, veo todo lo que pasa. Hasta donde estuve con ellos, tenían un auto y el departamento de Ortega y Gasset, ese era el patrimonio de ella en ese momento, cuando el productor -Daniel- Comba estaba vivo”.
Lejos de cualquier ostentación, Horacio Cirio describió su situación actual: “Ahora vendo baterías ocasionalmente, a un buen precio, y hay mucha gente que compra, de autos de aplicación, agencias, que recorro, así como talleres y todo. Además, soy jubilado en la Policía Bonaerense. Mi señora tiene una feria americana”.
La charla también se tiñó de tragedia con la mención a Verónica Mestre, la medio hermana de Jesica Cirio hallada sin vida en abril pasado. El papá de la modelo aseguró que “la mamá de Priscila murió de abandono. Era una chica que tenía problemas con la droga y había salido, estaba bien. Pero, por la manera en que la encontraron tirada en la casa murió por abandono y sola”.
Sobre el final, Horacio Cirio confesó que, pese al dolor, no se alegraría de una detención de su hija y se refugió en su nueva familia. “No me da miedo que vaya presa, no me va a dar gracia, pero qué sé yo. Vamos a ser sinceros, es mi hija y tengo todos los sentimientos”, dijo, y completó: “No quiero ser brusco, pero que dios la ayude. Yo ahora tengo a mi señora y a otro hijo de 15 años y tengo que mirar por ellos”. La causa por enriquecimiento ilícito sigue su curso mientras se espera la respuesta de la Justicia al pedido de detención de Jesica Cirio y Martín Insaurralde.