(Buenos Aires) Oriana Sabatini rompió el silencio tras la ola de críticas que recibió por sus declaraciones sobre su experiencia de embarazo. La cantante se mostró tajante frente a los comentarios que cuestionaron su vivencia personal tras el nacimiento de su hija Gia, fruto de su relación con el futbolista Paulo Dybala. La cantante calificó el proceso como “horrible” y lo definió bajo el concepto de “claustrofobia”, sentenció recientemente al referirse a los nueve meses de gestación.
La artista explicó los motivos detrás de sus fuertes sentimientos durante el periodo en que llevó a su hija en el vientre. Oriana Sabatini detalló la sensación de encierro físico que experimentó antes de dar a luz y cómo eso afectó su estabilidad emocional. Sabatini explicó: “Imagínate lo que es compartir un cuerpo, o sea, tu propio cuerpo, durante nueve meses. No hay salida”, confesó la joven sobre el proceso que atravesó y que generó una división de opiniones inmediata en el mundo digital.
El dolor físico de Oriana Sabatini
Más allá de lo emocional, la modelo reveló que sufrió complicaciones de salud severas que afectaron su movilidad diaria durante gran parte de la dulce espera. El dolor se volvió insoportable y le impidió llevar una vida normal mientras esperaba la llegada de su primera hija. En tanto, detalló que sufrió complicaciones físicas severas: “Estoy hablando del dolor de una lesión a nivel muscular y óseo que no te permite casi caminar durante cuatro meses”, precisó sobre el calvario físico que debió enfrentar.
La polémica escaló cuando un usuario en la red social X, identificado como Pedro, vinculó su malestar con supuestos problemas alimenticios no resueltos. El internauta sugirió de forma pública que la angustia de la cantante se debía exclusivamente a cambios en su imagen corporal. “Cuando Oriana dice lo traumático del embarazo obviamente lo dice porque engordó 3 kilos de más y nunca trató el TCA que le generó la madre”, lanzó el usuario, generando el repudio de los seguidores de la artista.
Lejos de quedarse callada, Oriana Sabatini respondió con firmeza y desmintió que su peso fuera el factor determinante de su angustia durante la etapa de gestación. Para ella, el foco de la discusión reside en el derecho a expresar el dolor y la incomodidad sin ser juzgada por la mirada ajena. “Aclaró que el peso no fue el motivo de su malestar: ‘Los kilos que engordé en el embarazo me dan exactamente igual'”, manifestó la hija de Catherine Fulop con total seguridad.
El descargo sobre la maternidad real
La pareja de Paulo Dybala defendió su perspectiva sobre la maternidad y cuestionó la presión social que obliga a las mujeres a mostrarse plenas todo el tiempo. Oriana Sabatini admitió que sintió el peso de las expectativas externas y el miedo a ser criticada por su honestidad brutal. “Mencionó sentir una ‘constante culpa de no estar sonriente las veatnicuatro siete’ y admitió temor a las críticas por no querer ‘mentir’ sobre su vivencia”, aseguró sobre el mandato de felicidad absoluta.
Finalmente, la cantante remarcó que cada mujer tiene derecho a definir su propio proceso según lo que sintió en su propio cuerpo. A pesar de los ataques recibidos en redes, Oriana Sabatini prioriza la salud y el vínculo con su hija Gia por sobre los comentarios negativos. “No todo dolor necesita ser irreversible para que vos decidas si fue suficiente para llamarlo ‘traumático’ o no”, concluyó la artista, reafirmando su postura sobre la romantización del embarazo en la actualidad.
