(Buenos Aires).- “Me salieron granulomas en la cola y en las piernas”, reveló Oriana Junco al denunciar judicialmente a Aníbal Lotocki por las graves secuelas de las cirugías que el médico le practicó hace más de una década. La mediática expuso su caso en una entrevista con Infama en el canal de América TV, donde detalló el dolor y las limitaciones que arrastra desde que los encapsulamientos de material empezaron a aparecerle en el cuerpo.
Oriana Junco relató que las intervenciones con Lotocki fueron un proceso de transformación integral. “Me hizo mujer directamente hace 15 años. Yo pasé de un hombre total, cuerpo de hombre, todo, y él me fue tallando. Yo lo cuento siempre, me talló toda la espalda, me hizo la coleta de sirena”, describió. Sobre el modo en que el cirujano trabajaba fuera de cualquier control, Oriana Junco fue concreta: “Él iba con una valijita por domicilios operando, hacía operaciones en domicilio”.
Oriana Junco admitió que en aquel momento ya circulaban advertencias sobre Lotocki. “No había ruido pero había un runrún, rumores de cosas que había hecho todo mal en Chile, en Uruguay. Pero cuando querés ser de una manera y querés mirarte al espejo y que el espejo te devuelva la figura que querés, es eso o la muerte. Entonces yo estaba totalmente decidida”, explicó. Su denuncia se suma a una larga lista de causas contra el médico, quien fue detenido en octubre de 2023 y cumple prisión preventiva en el Penal de Ezeiza por homicidio simple con dolo eventual, además de tener una condena firme de 8 años de prisión por lesiones graves y estafa.
Las secuelas: “Nadie quiere tocar la pelota”
Los granulomas comenzaron a aparecerle hace dos años y afectan zonas que Lotocki había tratado. “Es material que puso, que se encapsulan y se hacen unas bolitas. En la boca me los saqué, me abrí toda en Europa”, contó Oriana Junco, y detalló cómo se sienten al tacto: “Mirá, tocá acá… es un huevito. Es una bola dura”. La reacción del organismo ante el material implantado genera un dolor que se intensifica según el clima: “Los días de humedad o de lluvia te duele porque te aprieta”.
El principal obstáculo que enfrenta ahora Oriana Junco es la imposibilidad de operarse para extraer los granulomas. Según explicó, los cirujanos evitan intervenir por el peligro de que el material encapsulado migre a otras partes del cuerpo. “No te lo podés sacar. No pueden hacer una cirugía, nadie quiere tocar la pelota”, lamentó. La desconfianza es tal que, dijo, “en Europa vos decís Lotocki y te sacan de la clínica”.
Actualmente, Oriana Junco se realiza estudios en el Hospital Piñero y evalúa los pasos legales a seguir. “Con un grupo de abogados estamos evaluando hacer la denuncia”, indicó, aunque aclaró que los resultados preliminares son alentadores: “Por el momento me están dando todo bien”.
El cerco judicial contra Lotocki sigue apretándose mientras aparecen nuevos damnificados. Szeta advirtió que “se repite lo mismo que está contando Oriana: que se operan con él, que le salen granulomas y que después nadie quiere enfrentar el riesgo de volverlas a operar para sacarle los granulomas porque hay riesgo”. Y agregó un dato que agrava aún más el panorama del cirujano: “en breve va a ir Aníbal Lotocki a juicio por una muerte de un paciente en una clínica en Belgrano, una intervención que derivó en la muerte de un paciente de apellido Zarate”. La causa por la muerte de Silvina Luna, quien denunció a Lotocki en 2014 y falleció en agosto de 2023, ya había marcado el punto más trágico de un historial de mala praxis que sigue sumando capítulos.