(Buenos Aires).- “Es recontra cómplice, es la que más sabía todo.” Oriana Junco apuntó directo contra Majo Favaron, la última pareja de Aníbal Lotocki, y la definió como una pieza clave en el entramado detrás de las cirugías con productos ilegales. En una entrevista televisiva, la expaciente del médico la responsabilizó por la operatoria diaria de la clínica y no ahorró críticas personales.
“Era la secretaria privada, aparte de vivir con él. Primero era la amante”, disparó Oriana Junco para trazar la evolución de Favaron dentro del círculo íntimo del cirujano. Según su relato, ese vínculo personal fue el trampolín para tomar las riendas: “Ella empezó a manejar todo. Es recontra cómplice, es la que más sabía todo”.
La acusación no se quedó en la convivencia. Junco sostuvo que Favaron estaba a cargo de la logística de los tratamientos que terminaron con múltiples pacientes afectadas. “Es la que llevaba los productos, la que armaba todo”, afirmó, y concluyó que su grado de responsabilidad es equivalente al del propio médico: “Es tan cómplice como él”.
Para reforzar su descargo, Junco habló del pasado de Favaron antes de su relación con Lotocki. “Ella salía con el socio de Aníbal, que era el que ponía la plata en la clínica. Después empezó a salir con Aníbal”, detalló. La vinculó así con un supuesto blindaje: “Esta persona era muy poderosa, estaba muy protegido políticamente. Cada vez que íbamos a hacer un allanamiento, levantaba el teléfono y avisaba. La policía iba y él no estaba”.
“Es mala como una peste”
Más allá de la causa judicial, Oriana Junco fue lapidaria en el plano personal. “Es mala persona, muy mala persona”, señaló, y sumó que “siempre tiene algo para decir”. También la criticó por su exposición mediática: “Todos queremos prensa, según ella”.
El momento más duro llegó cuando le reprochó la falta de sensibilidad hacia quienes sufrieron secuelas. “En vez de salir y decir ‘sí, hago empatía con la víctima’, siempre sale a defender”, cuestionó. Y remató con una frase que dejó en claro que su bronca no tiene grises: “Me da pena él, pero ella no, porque ella es mala como una peste”.
Sobre el entorno, Junco amplió el perfil de Favaron trazando un historial de conflictos. “Hablaba pestes de Virginia Gallardo, de todo el mundo. Tenía celos de todo el mundo”, cerró. Hasta el momento, Majo Favaron no salió a responder a este nuevo capítulo de una guerra mediática que parece lejos de terminar.