(Buenos Aires).- “La enfermera del turno mañana fue la que vio que ya no estaba más”, dijo Daniel Hadad. El Negro González Oro murió el viernes 25 de septiembre de 2026, a los 74 años, en su casa de Punta del Este, Uruguay, después de atravesar una enfermedad compleja. Se había instalado allí en 2020 y mantenía un perfil reservado sobre su estado de salud.
Daniel Hadad brindó los detalles durante una entrevista con Mediodía Noticias, por El Trece, y explicó que una enfermera del turno mañana lo encontró sin vida en la vivienda. “Esta mañana nos despertamos con la noticia de su muerte. La enfermera del turno mañana fue la que vio que ya no estaba más. Oscar pasó a otro lugar y nos deja un montón de recuerdos”, expresó. Hadad había sido su descubridor y amigo personal, además de creador de Radio 10. El fallecimiento ocurrió pocos días después del de Chiche Gelblung, otra figura histórica de la comunicación argentina.
La enfermedad del Negro González Oro había afectado seriamente su movilidad durante los últimos meses. “En los últimos años se fue a Uruguay, él estaba atravesado por una enfermedad compleja y en los últimos meses fue realmente difícil. Le imposibilitaba moverse, se caía seguido, fue feo el final”, relató Hadad. Su estado de salud había quedado fuera de la exposición pública mientras atravesaba ese proceso y se había alejado de las apariciones públicas.
González Oro también había decidido evitar a sus amigos porque no quería que lo vieran en franco deterioro. Hadad recordó que les había pedido conservar otra imagen de él. “Ya a los amigos no quería vernos, decía: ‘No me vean así, guarden otra imagen’. A veces le hacíamos caso, a veces no”. El pedido reflejaba la reserva con la que el conductor afrontó sus últimos años.
La carrera que Hadad ayudó a construir
Hadad descubrió al Negro González Oro cuando escuchaba Tarde pero temprano, el ciclo que el conductor realizaba de madrugada en Radio Del Plata. “La voz del Negro es una voz única”, recordó sobre aquella primera impresión. Hadad reparó en su manera de vincularse con los oyentes y en su capacidad para escuchar y sostener conversaciones profundas durante la madrugada. El acercamiento se formalizó en 1996, cuando, a través de Hugo Ferrer, responsable periodístico de la emisora, organizó una reunión con el conductor en el bar Tolón.
La propuesta de Hadad buscaba sacar al conductor de la madrugada y llevarlo a la segunda mañana. “En vez de tres de la mañana vas a empezar a las nueve”, le planteó. Héctor Larrea ya le había anticipado a González Oro: “Vas a ser el Larrea del 2000”. El 4 de enero de 1999 debutó El oro y el moro en Radio 10 y el programa llevó a la emisora al primer lugar de audiencia.
El oro y el moro se mantuvo líder al aire durante 15 años, hasta 2014, cuando la venta de la radio llevó a González Oro a poner fin a su etapa en la AM 710. Hadad lo despidió por su trayectoria y por la persona detrás de la voz: “Se fue un gran tipo. Mucha gente lo conoció como el personaje que era genial en la radio, un tipo que es de las últimas revoluciones de la radio, pero detrás de ese personaje había una persona, con una sensibilidad muy especial”.
