La joven Nahir Galarza, quien cumple prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, brindó una entrevista donde profundizó sobre la culpa y su negativa a pedir disculpas públicas. En sus declaraciones para la prensa de Entre Ríos, la joven aseguró que “No sirve de nada que yo pida perdón. No voy a revertir nada con un par de palabras”, marcando una postura firme sobre el daño irreparable causado. Esta información impacta en el ámbito de los Espectáculos por la repercusión mediática del caso.
La condenada, que hoy tiene 27 años, explicó que su intención no es minimizar el hecho, sino ser realista frente al dolor de los deudos. “¿Te parece que a la familia de Fernando le serviría que yo les pidiera perdón?”, cuestionó durante la charla. Además, Galarza reveló que en el pasado intentó un acercamiento a través de sus abogados antes del juicio, pero fue tajantemente rechazada por la querella.
Sobre aquel intento fallido de comunicación, la joven manifestó su plena comprensión ante la negativa de la familia Pastorizzo. “No quisieron y lo comprendí totalmente”, admitió respecto a la propuesta descartada. A pesar de su postura actual sobre el pedido de disculpas, reconoció el peso de sus actos al declarar: “Soy responsable de quitarle la vida a una persona”.
La verdad de Nahir Galarza sobre el crimen
Un punto clave del relato de Nahir Galarza fue la distinción entre la responsabilidad legal y la intención detrás del disparo que terminó con la vida de su novio. “Me hago cargo sin los detalles, pero no fue intencional porque yo no fui pensando en matar”, sostuvo con firmeza. También aprovechó para desestimar la versión del accidente que se sostuvo inicialmente durante el proceso judicial en Gualeguaychú.
La joven fue contundente al referirse a las pericias y testimonios que hablaban de un disparo fortuito en aquel momento. “No fue un accidente, se escapó el tiro, esa declaración que se transmitió desde Gualeguaychú, eso no es real tampoco”, aclaró sobre la mecánica del homicidio. Esta rectificación forma parte de la evolución de su discurso a lo largo de los años en el penal de mujeres.
En medio de sus confesiones, Galarza sacó a la luz un episodio ocurrido apenas dos meses antes del crimen de Fernando Pastorizzo. La joven reveló que “atravesó un aborto que habría sido impulsado por decisión de sus padres” y aseguró que, en aquel entonces, sospechaba que el embarazo era de su pareja fallecida, lo que agrega un nuevo matiz al conflictivo vínculo que mantenían.
Actualmente, Nahir Galarza se encuentra cursando el último año de la carrera de Psicología Social y mantiene una relación sentimental con otro interno condenado a ocho años de prisión.