(Buenos Aires).- “Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar. Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso, sin embargo han intentado mostrarlo como una persona grotesca, maleducada y si hubiese tenido un problema de consumo, eso es algo que forma parte de la privacidad de una persona”, dijo Ingrid Vadalá, hija mayor de Luis Vadalá. La serie sobre Moria Casán quedó envuelta en una polémica pocos días después de su estreno en Netflix, mientras Ingrid prepara una querella contra la producción y la plataforma. Ángel de Brito informó el 17 de agosto en LAM que la acción judicial apunta contra ambos por la forma en que fue retratada la historia.
Ingrid Vadalá tiene 47 años, es licenciada en Recursos Humanos y tiene dos hijos. Ángel de Brito explicó que no tiene vínculo con el mundo del espectáculo y que no suele dar entrevistas. El reclamo tomó forma después de que la mujer viera cómo la ficción reconstruyó distintos momentos de la vida de su padre y de su relación con Moria Casán.
El retrato de Luis Vadalá es uno de los principales ejes del planteo. Ingrid sostuvo que la imagen presentada en la serie no coincide con la persona que conoció durante su infancia y adolescencia, y cuestionó la referencia a un eventual problema de consumo que aparece en la ficción. Para la hija de Vadalá, ese aspecto, en caso de haber existido, pertenecía a la intimidad de su padre.
La serie de Moria Casán y el reclamo por la historia
La relación entre Moria Casán y Luis Vadalá fue de diez años, entre 1990 y 2001. Ingrid afirmó que tenía alrededor de 12 años cuando comenzó a vivir de cerca ese vínculo y que fue testigo directa de buena parte de aquella etapa. “La realidad es que prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió, incluso el comienzo de la historia fue presentado de una manera que no se condice con la realidad, el final de esa relación tampoco fue como lo muestran”, sostuvo. Su planteo alcanza tanto al inicio como al desenlace de la pareja y a la forma en que la ficción reconstruyó la historia compartida.
Los orígenes barriales y el trabajo de Luis Vadalá en su taller forman parte de otra de las críticas. “Él nunca ocultó ser un tipo de barrio y trabajar en su taller. Usaron eso para menospreciarlo, lo cual me parece una falta de respeto para cualquier trabajador común. No entiendo cuál fue el fin. Mi papá podría tener mil defectos, pero era un señor, y te lo digo a pesar de haber tenido muchas diferencias con él, lo que nos costó los últimos años de nuestra relación”, dijo Ingrid.
Las circunstancias posteriores a la separación también fueron mencionadas en el reclamo. “También conozco las circunstancias posteriores a la separación. Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después de la separación”, afirmó Ingrid. Con esa declaración, cuestionó la insinuación de que su padre se habría quedado con algo que no le correspondía.
Luis Vadalá murió en 2023. Joaquín Ferreira lo personifica en la ficción sobre la vida de Moria Casán, que fue estrenada la semana pasada. La querella que prepara Ingrid Vadalá contra la producción y Netflix es el próximo paso anunciado en la controversia judicial que surgió tras el lanzamiento de la serie.
