(Buenos Aires).- “Ahora que se filtró en las redes sociales el famoso video de mis hijas llorando, gritando y enfrentándose a dos mujeres adultas, quizás llegó el momento de que muchos dejen de mirar para otro lado”, escribió Mauro Icardi en sus historias de Instagram. El futbolista publicó un extenso descargo tras la viralización del video en el que se escucha a sus hijas, de 9 y 11 años, llorando y alteradas durante una situación ocurrida en 2025 en el Chateau Libertador.
En el comunicado, Mauro Icardi apuntó directamente contra Wanda Nara y contra la madre de ella, Nora Colosimo. “Dos nenas de 9 y 11 años expuestas a una situación que jamás deberían haber vivido, mientras su propia madre y su abuela intentan hacerlas hablar y declarar en contra de su padre”, sostuvo.
El video circulaba desde hace tiempo en el ámbito mediático y la periodista Fernanda Iglesias ya había confirmado su existencia. Nora Colosimo lo había negado y hasta atacó de forma personal a la periodista. Wanda Nara había anticipado que iniciaría acciones penales contra quien lo difundiera, pero la viralización igual se produjo.
Mauro Icardi también cuestionó a los medios de comunicación por la cobertura del conflicto. “¿Dónde estuvo esa preocupación durante estos dos años, mientras se hicieron públicos videos de la intimidad de mis hijas enviados por su propia madre? ¿Dónde estaba la protección de dos menores cuando su vida privada se transformaba en contenido televisivo por un poco de rating?”, preguntó.
El delantero, que actualmente está sin club, señaló una asimetría en el tratamiento periodístico. “Para hablar de mí o de mi pareja hacen prácticamente una cadena nacional: horas de televisión, panelistas, titulares y supuestos especialistas. Pero curiosamente nunca vi el mismo despliegue para hablar de los informes del Ministerio Público Tutelar, del Defensor de Menores o de las profesionales que atendieron a mis hijas, ni de las observaciones allí realizadas sobre la conducta materna y el impacto de toda esta situación sobre ellas”.
El mensaje al juez
El pasaje más duro del texto estuvo dirigido al juez civil Adrián Hagopián, que interviene en la disputa familiar. “Y al señor juez, con el respeto que exige su investidura, le digo algo muy sencillo: después de dos años, espero que alguna vez la prioridad deje de ser el dinero, las amenazas económicas, el circo mediático y los intereses de los adultos, y pase a ser realmente EL BIENESTAR DE MIS HIJAS. Porque detrás de cada expediente, cada resolución y cada decisión judicial hay dos nenas que necesitan adultos e instituciones que las protejan, no que las expongan”.
Sobre su postura de cara al futuro, Mauro Icardi escribió: “Yo voy a seguir peleando, como lo hago desde hace dos años. No por televisión. No por rating. No por dinero. No para ganarle una guerra mediática a nadie. Voy a seguir peleando por dos hijas que crecieron con una figura paterna presente, intentando enseñarles el valor del respeto, la educación, el estudio, el esfuerzo, el trabajo digno y, sobre todo, a ser buenas personas”. El cierre del comunicado llegó en mayúsculas. “MIS HIJAS NO SON UN INSTRUMENTO. NO SON CONTENIDO PARA LA TELEVISIÓN. Y NO SON UN ARMA PARA DESTRUIR A SU PADRE. Son dos nenas. Y tienen derecho a ser protegidas. POR ELLAS VOY A SEGUIR PELEANDO HASTA EL FINAL”, concluyó.
