(Buenos Aires).- “La Virgen se me apareció cuando tenía 10 años”, confesó Laura Fidalgo en diálogo con Ángel de Brito.
La bailarina y actriz hizo esa confesión en una entrevista en Bondi, donde revivió el instante que —según aseguró— le cambió la vida y la acercó a la fe mariana.
Laura Fidalgo detalló sin vueltas lo que vivió aquel día en su casa. “Vi un manto blanco que empezó desde los pies”, precisó al describir la imagen que tuvo frente a ella cuando era apenas una nena. La claridad del relato no dejó lugar a medias tintas.
El relato de Laura Fidalgo se vuelve aún más visceral al evocar su reacción inmediata, mezcla de asombro y desesperación por pedir auxilio. “Empecé a gritar: ‘Mamá, la Virgen está encima mío’”, recordó.
La actriz rememoró que su madre acudió enseguida, pero cuando la mujer llegó junto a ella la visión ya se había esfumado. “Cuando mi mamá llegó, desapareció”, explicó.
La devoción que nunca se apagó
Laura Fidalgo contó que aquella experiencia no quedó como un recuerdo aislado de la infancia, sino que marcó para siempre su vínculo con la fe. “Desde entonces soy devota de la Virgen de San Nicolás”, aseguró al explicar que esa aparición se convirtió en un punto de inflexión personal y espiritual que la acompaña hasta hoy.
La bailarina dejó en claro que no se trató de una anécdota menor dentro de su historia de vida, sino de un episodio fundante en su relación con la religión. Con los años, esa devoción siguió intacta y se transformó en una de las creencias más profundas que sostiene puertas adentro, lejos de los escenarios y de la exposición pública.