(Buenos Aires).- “La salud mental no es material de entretenimiento, ni de chimento, ni de diagnóstico público. No se puede hablar de la salud emocional de una persona con tanta liviandad, con tanta impunidad y con tanta crueldad, como si detrás no hubiera una vida real”. .Así arranca el descargo que Juanita Tinelli publicó en Instagram junto a una foto con su madre, Paula Robles, después de días de acusaciones cruzadas entre su familia y la de su expareja, Bautista Cuiña.
La modelo salió a ponerle un freno a los ataques públicos que recibió su vieja y a los señalamientos sobre su propia salud mental.
El conflicto explotó a partir de un incidente en un boliche de Costanera Norte durante la madrugada del viernes 12 de junio de 2026. Esa noche, Juanita Tinelli aseguró haber recibido una bofetada de Cuiña, pero el acta policial la confeccionó de oficio el oficial José Piedras —el primero en asistirla en la puerta del local— y la joven nunca la ratificó en la Justicia. Días después, la madre de Bautista, Julieta Cuiña, lanzó duras críticas contra Paula Robles en distintos medios: “Lo de Paula Robles fue del año pasado cuando se separaron Bauti y Juana, que necesitábamos ropa que Juana le sacó a Bauti, y yo le escribí para que la devuelvan y me clavó el visto, es una maleducada”, dijo. Y remató: “En cambio Marcelo es un caballero, me contestó siempre. Ambos queremos que nuestros hijos estén bien pero Paula es nada, una hippie con Osde”.

La respuesta de Juanita Tinelli no apuntó al choque de pareja, sino a defender a su mamá y a trazar un límite sobre los diagnósticos públicos. En la imagen que subió a sus redes se mostró a upa de Robles y acompañó la postal con un mensaje extenso y sin eufemismos. “Opinar no habilita a inventar. Tener un micrófono, una cuenta o una cámara no convierte a nadie en profesional de la salud mental. Y diagnosticar, insinuar o instalar versiones sobre el estado emocional de alguien sin conocimiento, sin autoridad y sin responsabilidad es violencia”, escribió.
La hija del conductor televisivo evitó un mano a mano directo con la familia Cuiña, pero dejó en claro que no iba a tolerar que se usara esa vía para golpear a Robles. “No voy a discutir mi vida ni la de mi mamá en el terreno de la agresión. Pero sí voy a marcar este límite con absoluta claridad: basta de usar la salud mental como arma para humillar, ensuciar o destruir a una persona públicamente”, afirmó en el mismo posteo.
En paralelo al descargo escrito, Juanita Tinelli se cruzó con las cámaras de Desayuno Americano a la salida de un espectáculo teatral y volvió a sacar pecho por su madre. Cuando le recordaron los dichos de Julieta Cuiña, la joven disparó: “que siga vendiendo electrodomésticos”. Ante la insistencia periodística sobre la denuncia, fue tajante: “Yo no denuncié nada”, y cerró el intercambio con un pedido breve: “Chicos, hay cosas más importantes para informar”.
El posteo de la modelo terminó con un llamado a la empatía que rápidamente encontró repercusión entre sus seguidores: “Hay temas que exigen respeto, cuidado y humanidad. Quien no puede hablar desde ahí, debería guardar silencio. Más humanidad y amor por favor. Te amo mamá”.