El pasado domingo 14 de junio de 2026, a las 8:59, se produjo un trágico choque aéreo en Río de Janeiro que derivó en una profunda investigación por parte de las autoridades aeronáuticas brasileñas. El siniestro involucró a dos helicópteros en el barrio de Recreio dos Bandeirantes, dejando un saldo de destrucción total en tierra tras la colisión.
Los pilotos de las aeronaves involucradas fueron identificados por las fuerzas de seguridad como Alexandre Souza y Carlos Marsillac, quien según los reportes oficiales “volaba solo en una de las aeronaves”. El impacto ocurrió exactamente en la Avenida das Américas, provocando un incendio que afectó severamente a un local comercial de vehículos eléctricos.
La investigación arrojó luz sobre el pasado administrativo de una de las máquinas involucradas en el desastre. El helicóptero con matrícula PP-MAC arrastraba antecedentes negativos ante las autoridades, ya que “la aeronave registraba irregularidades contables y una multa previa de 8.000 reales impuesta por la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC)”, un dato que complica la situación legal de sus operadores.
La búsqueda de Oswaldo de Luca Filho y el origen de la colisión
Detrás de la aeronave PP-MAC aparece el nombre de Oswaldo de Luca Filho, quien figura como el propietario oficial del vehículo aéreo siniestrado. Sin embargo, su paradero es actualmente un misterio para la Justicia. “Debido a que Luca Filho no se encontraba entre los fallecidos, la policía de Río de Janeiro inició su búsqueda para profundizar en la investigación”, confirmaron fuentes judiciales brasileñas.
Los peritos intentan determinar si las fallas administrativas detectadas previamente por la ANAC tuvieron una relación directa con el mantenimiento o el desempeño técnico del helicóptero el día del accidente. La colisión entre las dos aeronaves en pleno barrio de Recreio dos Bandeirantes es analizada bajo estrictos peritajes para entender la maniobra que causó el impacto en el aire.
Además de las pérdidas humanas, el accidente sobre la Avenida das Américas generó cuantiosos daños materiales en tierra. El choque de las unidades “provocó un incendio en un estacionamiento de autos eléctricos que destruyó aproximadamente 20 vehículos”. Las pérdidas en el establecimiento son millonarias y se suman a la gravedad de una causa que tiene en vilo a todo Brasil.
Por el momento, la investigación oficial permanece abierta mientras los peritos analizan los restos de las aeronaves y se espera que el testimonio de posibles testigos aporte claridad sobre los últimos segundos de vuelo. La policía de Río de Janeiro continúa con las diligencias para dar con el paradero de Oswaldo de Luca Filho y esclarecer las responsabilidades del dueño.