(Buenos Aires).- “Como padre, hace ya dos años que sostengo una misma postura: me opongo a que mis hijas vivan en Argentina, sometidas a una Justicia que ha demostrado ser ineficaz y condicionada por intereses que poco tienen que ver con la imparcialidad que debería garantizar”, fue el descargo que publicó Mauro Icardi en sus redes sociales tras conocerse el fallo de la jueza Cristina Bassi. La magistrada del Tribunal de Milán autorizó a Wanda Nara a tramitar la renovación de los pasaportes de sus hijas, Isabella y Francesca, sin la firma del futbolista.
La resolución, dictada el 31 de julio de 2026, señaló que las menores tienen su domicilio efectivo en la Argentina desde al menos septiembre de 2024, cuando Nara las inscribió en un colegio sin el consentimiento del padre. La jueza Bassi consideró “manifiestamente irracional” exigir que la madre viajara a Turquía para gestionar los documentos y condenó a Icardi al pago de las costas procesales por 3.000 euros, más gastos e IVA, con orden a la Questura de Milán para la expedición inmediata de los pasaportes.
En su posteo, Icardi afirmó que sus hijas fueron “diagnosticadas como rotas psicológicamente” según informes periciales y que usan “un lenguaje de adulto implantado por su madre”. El delantero describió el contraste: “Mis hijas pasaron de ser niñas felices, criadas diariamente por su padre, con una vida estable, amor, rutina y contención, a ser expuestas a exclusiones, operativos policiales, interrogatorios ante un juez, escribano y Ministerio Público Tutelar”.
“Los padres también tenemos derechos”, sostuvo Icardi, y agregó un principio que consideró jurídico: “No podés construir derechos sobre un hecho ilícito ni trasladar el centro de vida de un hijo sin el consentimiento del otro progenitor”. Para el futbolista, firmar los documentos habría implicado “actuar en contra de los principios que viene defendiendo desde el primer día”.
La respuesta de Wanda Nara
Poco después, Wanda Nara celebró la decisión con un mensaje directo en sus redes: “La jueza ITALIANA acaba de resolver a favor de mis hijas. Se hizo justicia también en Italia”. La empresaria había presentado la solicitud el 27 de julio, luego del robo de los pasaportes de las niñas en la localidad de Galliate, provincia de Novara, mientras estaban en Italia.
El mismo 25 de julio, Icardi se presentó ante la Estación de Carabinieri de Galliate y declaró que no había podido cumplir la orden del juez argentino de comparecer ante el consulado porque “dichas oficinas no habían recibido comunicación alguna al respecto”. El futbolista aseguró estar “a completa disposición de las autoridades italianas”, aunque sus abogados luego pidieron el rechazo del pedido de Nara y plantearon la incompetencia del juzgado, excepción que la jueza desestimó.
El conflicto judicial entre ambos continúa en dos frentes. En Italia avanza el proceso de divorcio ante la Sección IX del Tribunal de Milán, donde recientemente se rechazó un reclamo económico de Nara. En la Argentina, la Justicia mantiene una prohibición de salida del país para Icardi, mientras sus hijas permanecen en el centro de una disputa que ya lleva más de dos años.