(Buenos Aires).- “Nunca tuve amigas mujeres, siempre terminé involucrado”, lanzó sin rodeos Guillermo Coppola en una entrevista con Infobae al Regreso. El histórico representante de Diego Maradona, de 77 años, abrió las puertas de su vida sentimental con una frase que resume décadas de vínculos difusos entre la amistad y el romance.
Coppola explicó que, en su experiencia, ese tipo de amistades son “un camino sinuoso”. Para graficarlo, recordó una historia con una actriz muy conocida. Contó que una noche ella se sintió mal y terminó refugiándose en su casa, sin ninguna intención romántica de por medio.
Sin embargo, con el paso del tiempo el vínculo cambió y ambos iniciaron una relación que se extendió durante seis o siete años. Hoy, aseguró, volvieron a ser amigos, aunque reconoció que “cuesta” retomar el punto de partida.
La filosofía de los finales sin equipaje
Al repasar sus separaciones, Coppola dejó otra definición que lo pinta de cuerpo entero. “Siempre me fui sin reclamos. Dejaba la casa, el auto… me iba en taxi”, contó. Esa conducta, explicó, no es casual: nació de una enseñanza de su madre, quien le repitió desde chico que nunca se quedara en un lugar únicamente por comodidad.
La charla también lo llevó a recordar cómo el fútbol le torció el destino para siempre. “En el ’85 llega Diego y ahí me cambia la vida”, rememoró sobre aquel año bisagra. Maradona lo “catapultó a un mundo” que jamás imaginó y lo instaló durante seis años en Nápoles, donde nació el apodo “Guillote” con el que todavía lo reconocen.
Hoy, Coppola enfrenta con angustia el juicio por la muerte del Diez. “Lo sigo con vergüenza y dolor”, confesó, especialmente por los hijos del astro, y se mostró convencido de que la investigación terminará con condenas.
En el plano personal, Coppola reveló el problema de salud que hoy lo condiciona: sufre una hipertensión pulmonar que atribuye a los años de fumador. Aun así, no pierde las ilusiones: tiene una reserva para asistir al partido del 3 de julio, aunque la decisión final dependerá de su evolución física. Mientras, la segunda temporada de la serie sobre su vida ya está en marcha y, según anticipó, “viene más picante”. Fiel a su estilo, Coppola cerró con una frase que condensa su filosofía de vida: “En mi próxima vida quisiera ser mi amigo”.