(Buenos Aires).- “¿Y a qué hombre voy a mirar? ¿Y a quién le voy a creer? ¿Y cómo voy a ser yo?”, se preguntó Griselda Siciliani después de su separación de Luciano Castro. La actriz habló sobre el impacto de la exposición de su vida privada durante una entrevista con Julia Mengolini para Futurock y reconoció que todavía le cuesta atravesar esa situación.
La charla con Julia Mengolini para Futurock tuvo como eje la intimidad convertida en tema de conversación pública. Siciliani admitió que no logra llevarse bien con esa exposición: “Mal, sí. Sí, me llevo mal con eso, lo sufro. Sufro la exposición, estar en boca de cualquier persona, con mi vida íntima”.
La separación entre Griselda Siciliani y Luciano Castro se produjo a comienzos de 2026, después de que se viralizaran audios en los que el actor intentaba acercarse a Sarah Borrell, una joven danesa que había conocido durante su estadía en Madrid. En uno de esos mensajes, Castro la saludaba con la frase “Oye Sarah, buen día, guapa” y le proponía encontrarse y quedarse a dormir en su casa.
El chisme también fue analizado por Siciliani durante la entrevista. La actriz sostuvo: “El chisme se genera porque alguien hace una ridiculez enorme y una torpeza totalmente rica para la burla”. A la vez, remarcó que mantiene una decisión tomada desde hace años: “Yo no hablo de mi vida íntima ni de la vida íntima de cualquier otro, de nadie”.
Las heridas que dejó la exposición
La exposición de su intimidad, explicó Siciliani, le genera un desgaste que no siempre puede dejar de lado. “El pudor de la intimidad expuesta es algo que da mucha fiaca porque tenés que ocuparte de eso”, dijo. También reconoció que detrás de la imagen de una mujer fuerte existe una parte más vulnerable: “Puedo estar en ese borde de que por momentos lo tomo en serio porque siento que soy alguien que me muestro muy entera y muy fuerte, pero tengo una gran fragilidad y una gran sensibilidad”.
Las heridas emocionales fueron otro de los puntos de la conversación. Siciliani afirmó: “Le pongo atención a que esas heridas son para atender, para decir ‘no, no, porque la vida sigue’”. Además, explicó que debe ocuparse de sí misma para no quedar marcada por lo ocurrido: “Te tenés que ocupar, en términos emocionales, de vos misma” y “De no ser alguien herido, de no convertirme en eso”.
La actriz también aseguró que no quiere atravesar el final de la relación desde el rencor. “No quiero tener rencor, no me gusta, no me sale”, expresó, y agregó que prefiere conservar una disposición afectiva pese a lo vivido: “A mí me gusta estar blanda, confiar, impermeable y amorosa y entregarme”. Sus dudas sobre volver a confiar quedaron resumidas en la pregunta que formuló durante la charla: “¿Y a qué hombre voy a mirar? ¿Y a quién le voy a creer? ¿Y cómo voy a ser yo?”.
Sabrina Rojas, expareja de Luciano Castro y madre de sus hijos, cuestionó en SQP (América TV) la postura de Siciliani sobre su vida privada. “Desde que sucedió eso se vincula de otra manera con la prensa. Siempre dice que no habla de su vida privada y recuerdo una Griselda Siciliani hablando que fue amante de una persona seis años, eso es hablar de tu vida privada. Si bien es una gran actriz y no es una mujer mediática, es una mujer que habla de su vida”, sostuvo. Rojas resumió su mirada con otra frase: “Cuando sos amante es divertido, pero cuando estás del otro lado es un bajón”. Además, confirmó que fue invitada al estreno de la serie de Moria Casán protagonizada por Siciliani, pero dijo que no asistirá porque no quiere cruzarse con ella.
