(Buenos Aires).- > “El chisme se genera porque alguien hace una ridiculez enorme y una torpeza totalmente rica para la burla”, dijo Griselda Siciliani al referirse al impacto que tuvo la exposición de su intimidad tras la separación de Luciano Castro. El 21 de agosto, la actriz habló en una entrevista con Julia Mengolini para Futurock y reconoció que sufre quedar en boca de otras personas.
La separación de la pareja se produjo a comienzos de 2026, después de que se viralizaran audios en los que Luciano Castro intentaba acercarse a Sarah Borrell, una joven danesa que había conocido durante su estadía en Madrid. En uno de esos mensajes, Luciano Castro la saludaba: “Oye Sarah, buen día, guapa”, y le proponía encontrarse y quedarse a dormir en su casa.
La exposición de la vida privada fue el aspecto que más le costó atravesar después de la ruptura. “Mal, sí. Sí, me llevo mal con eso, lo sufro. Sufro la exposición, estar en boca de cualquier persona, con mi vida íntima”, explicó Griselda Siciliani. La actriz describió así el efecto de que distintos aspectos de su intimidad se convirtieran en información pública.
La decisión de no hablar sobre su vida íntima, explicó, no nació después de la separación: la sostiene desde hace años. “Tengo una decisión tomada desde hace muchos años: yo no hablo de mi vida íntima”, afirmó. En la misma línea, agregó: “Ni de la vida íntima de cualquier otro” y sostuvo que no tiene inconvenientes en que le pregunten porque ya sabe que no va a decir nada: “Como yo ya sé que no voy a decir nada, no tengo ningún problema en que me lo pregunten”.
El impacto emocional después de la separación
El pudor de la intimidad expuesta también apareció como una fuente de desgaste para la actriz: “El pudor de la intimidad expuesta es algo que da mucha fiaca porque tenés que ocuparte de eso”, reconoció. Siciliani explicó que, detrás de la imagen de una mujer entera y fuerte, hay una parte muy sensible. “Puedo estar en ese borde de que por momentos lo tomo en serio porque siento que soy alguien que me muestro muy entera y muy fuerte, pero tengo una gran fragilidad y una gran sensibilidad”, reconoció.
Las heridas emocionales quedaron en el centro de la reflexión. “Le pongo atención a que esas heridas son para atender, para decir ‘no, no, porque la vida sigue’”, explicó. Siciliani sumó que debe ocuparse de sí misma para no quedar herida ni convertirse en alguien herido: “Te tenés que ocupar, en términos emocionales, de vos misma”. La actriz también dijo que no quiere guardar rencor: “No quiero tener rencor, no me gusta, no me sale”. Al pensar en una nueva relación, se preguntó: “¿Y a qué hombre voy a mirar? ¿Y a quién le voy a creer? ¿Y cómo voy a ser yo?”.
Sabrina Rojas reaccionó el mismo 21 de agosto en SQP y cuestionó la diferencia entre el perfil reservado que Siciliani sostiene ahora y declaraciones pasadas sobre haber sido amante. “Desde que sucedió eso se vincula de otra manera con la prensa. Siempre dice que no habla de su vida privada y recuerdo una Griselda Siciliani hablando que fue amante de una persona seis años, eso es hablar de tu vida privada. Si bien es una gran actriz y no es una mujer mediática, es una mujer que habla de su vida”, sostuvo. Rojas resumió su mirada con otra frase: “Cuando sos amante es divertido, pero cuando estás del otro lado es un bajón”. También dijo que no irá al estreno de la serie protagonizada por Siciliani y que no quiere cruzarse con ella: “No quiero cruzarme a esa mujer”.
