(Buenos Aires).- “¿Pero Maradona, mami? ¿Vos sabés lo que hice yo con la pierna izquierda del capitán? Olvidate. Yo soy Dios”. La frase, entre risas y con un tono frontal, salió de boca de Graciela Alfano durante una entrevista con Julieta Poggio en el stream Resumido, donde la exvedette contó detalles inéditos del romance secreto que vivió con Diego Maradona y el místico desenlace que tuvo un regalo de 25 mil dólares.
La confesión de Graciela Alfano llegó cuando Poggio le preguntó si alguna vez había sido “botinera”. La actriz, fiel a su estilo, no esquivó la consulta y remató con un contundente “yo soy Dios”, en referencia al apodo del Diez. El relato encendió al panel del ciclo, que escuchó con atención la historia que unió a Graciela Alfano con el astro del fútbol mundial.
Según reconstruyó la propia Alfano, todo comenzó en los años 80, cuando Maradona la mencionó en una revista española como “la mujer más linda del mundo”. En ese entonces, el futbolista ya la conocía porque el papá de Grace había sido presidente de Racing. “Me encanta, pero no me da bola”, había llegado a confesar el Pelusa en aquella época.
El reencuentro cara a cara se dio en los 90, cuando Alfano coconducía el programa El Periscopio junto a Carlos Monti e invitó a Maradona al piso. Tras la grabación, cerca de las 4 de la mañana, el seguridad del edificio le avisó que el Diez la esperaba abajo. Bajó y se encontró con una escena de película: “Estaba en una camioneta con un oso gigante que decía ‘te amo’”. Pasaron dos horas charlando en Plaza San Martín y, entre risas, Maradona le reprochó: “¿Te das cuenta de que todo el mundo cree que tuvimos algo y somos los únicos dos bolu… que no participamos de la fantasía?”. Esa madrugada no pasó nada.
Tiempo después, Guillermo Cóppola organizó un encuentro íntimo entre ambos. Ahí, el campeón del mundo le regaló un brillante de 25 mil dólares que Alfano, en un principio, se negó a usar. “No me gusta usar joyas que no me compro yo”, explicó. Sin embargo, cambió de opinión cuando Maradona la llamó y le suplicó: “Pensá que te puse un pedazo de mi corazón”. Desde entonces, Grace llevó la joya siempre consigo.
El desenlace de la historia tuvo un giro inesperado. Durante una ecografía de rutina, Alfano perdió el brillante. En ese mismo estudio, los médicos le detectaron dos tumores, que más tarde resultaron benignos. La actriz no dudó en atribuirle al Diez un rol casi milagroso en ese episodio: “Siempre digo que Diego se llevó el brillante y los tumores”, cerró.