(Buenos Aires).- “No se encuentran muchas palabras, trato de recordarla con el mayor lugar de alegría que ella tenía. Pero tanto yo como todas las personas que la amábamos, todavía no podemos reaccionar”, dijo José María Muscari. La frase, cargada de angustia, retrató el clima que se vivió este domingo durante el funeral de Ernestina Pais, la actriz y conductora que el viernes 26 de junio falleció a los 54 años por un traumatismo encefalocraneano grave tras ser embestida por el Tren de la Costa en San Isidro. La despedida final de Ernestina Pais reunió en el Cementerio de la Chacarita a los compañeros de elenco de “El divorcio del año”, la obra que la artista estaba por presentar cuando ocurrió el accidente.
Muscari, director de la pieza, fue uno de los primeros en llegar al velatorio que se realizó temprano en la casa velatoria Zuccotti de avenida Córdoba 5080, en Villa Crespo, incluso antes de que abrieran las puertas. Junto a él estuvieron Rocío Igarzábal y Diego Ramos, quienes compartían escenario con Ernestina Pais en la misma producción teatral y se acercaron para rendirle homenaje.
Ramos había sido el encargado de anunciar la suspensión de la función del viernes a la noche sobre el escenario del teatro Niní Marshall de Tigre, minutos después de que Muscari recibiera la noticia del siniestro y se trasladara hasta la sala para comunicárselo al resto del elenco.
Hasta la sala velatoria también llegaron otras figuras de la obra, como Romina Gaetani y Juan Palomino. Gaetani, visiblemente desconsolada, recordó los últimos días de su compañera: “Ella estaba muy feliz, muy contenta con la gira. En los ratos libres se ponía a escribir en su computadora un libro sobre su vida, nada más y nada menos”, contó. Sobre el vínculo que las unía, añadió: “Ella me abrazó el alma cuando yo tuve un comienzo de año muy delicado haciendo una denuncia por violencia. Sin conocerme me dejó un mensaje porque estaba muy preocupada, me dijo que no entrara en un lugar oscuro”.
Pasadas las 11.30 de la mañana, la sala velatoria se cerró y el cortejo fúnebre partió hacia el Cementerio de la Chacarita, donde los restos de Ernestina Pais fueron inhumados en el Panteón de Actores. Al llegar, familiares y amigos rodearon el vehículo que transportaba el féretro y, en uno de los gestos más emotivos de la jornada, arrojaron lentejuelas plateadas que cayeron como una lluvia blanca sobre el cajón antes de ingresar a la capilla.
La ceremonia religiosa reunió a un círculo íntimo que incluyó a su hijo Benicio Guyot, su hermana Federica Pais y su madre Milka Truol, además de los compañeros de elenco y otros colegas. En el cementerio se sumaron Gastón Pauls, exnovio y amigo de Ernestina Pais, y figuras como María Valenzuela, Leticia Brédice y Malena Pichot, que acompañaron en silencio el responso y el posterior traslado al sector de nichos.
Tras la bendición final, los presentes despidieron a la actriz con un aplauso cerrado que resonó bajo el cielo nublado del domingo. Muscari había dejado un pedido al salir del velatorio: “Tratemos de recordarla como era, una persona luminosa, empática y feliz”. Esa imagen, la de una artista cálida y entregada al escenario, fue la que sobrevoló cada rincón de una jornada que unió en el dolor a quienes compartieron con ella la última función de su vida.



