El músico catalogó el caótico recital como una “pelea callejera” y desató un violento ida y vuelta entre usuarios indignados y defensores de su vanguardia.
El escándalo del Movistar Arena no terminó cuando se apagaron las luces del escenario; al contrario, se trasladó con más fuerza al terreno virtual. En las horas posteriores al concierto, las redes sociales se inundaron de videos que registraban el clima enrarecido y los silbidos dentro del estadio, transformando el nombre del cantante en la máxima tendencia de debate del fin de semana.
La provocación del artista en Instagram
La verdadera nafta al fuego la puso el propio músico al día siguiente a través de su cuenta oficial de Instagram. Lejos de ensayar una disculpa diplomática ante las quejas por el sorpresivo repertorio, Fito redobló la apuesta con un posteo desafiante: “¡Nunca voy a olvidar esta noche! Me sentí más vivo que nunca…”, escribió, definiendo la experiencia bajo los conceptos de “pelea callejera” y “antropología porteña”.
La respuesta de los usuarios fue inmediata y lapidaria. Los comentarios se dividieron en dos bandos irreconciliables. Por un lado, cientos de furiosos compradores de entradas inundaron la publicación exigiendo la devolución de su dinero y tildando al artista de “soberbio”. En la vereda de enfrente, sus fieles defensores aplaudieron su actitud “punk” y su negativa a ser un mero expendedor de nostalgia, demostrando que la confrontación ahora se mide en likes.