La noche en que el público le dio la espalda a Fito Páez
El descontento de los fanáticos en el Movistar Arena
Lo que debía ser una fiesta de comunión popular terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo a la vista de todos. La última presentación de Fito Páez en el Movistar Arena dejó una de las postales más incómodas en la carrera del rosarino: un público que, ante una propuesta musical que no esperaba, decidió rebelarse mediante la indiferencia, la queja a viva voz y, finalmente, el abandono del estadio.
Tenso cruce de reproches marcaron el quiebre entre Fito Páez y sus fanáticos más fieles
La tensión comenzó a gestarse desde el arranque debido a un retraso de treinta minutos, pero explotó cuando el show se sumergió en una densa ópera rock de 25 temas desconocidos para las masas. La reacción de la platea no tardó en evidenciarse. En lugar de los habituales coros y brazos en alto, el microestadio de Villa Crespo se transformó en un mar de pantallas iluminadas de espectadores que, aburridos, preferían scrollear en sus celulares antes que prestar atención al escenario.
Con el correr de los minutos, la paciencia se agotó. Columnas enteras de familias y fanáticos —muchos de los cuales habían viajado desde el interior del país pagando entradas costosas— comenzaron a levantarse de sus asientos para ir a los puestos de comida o directamente retirarse del predio antes del final. El clima hostil se coronó con abucheos generalizados que el propio Fito no quiso ignorar. Lejos de calmar las aguas, el artista enfrentó los silbidos con ironía desde el micrófono: “Silbaron muchísimo, ahora a cantar… No te escucho, man”, lanzó visiblemente molesto, dejando expuesta una fractura inédita entre el ídolo y su gente.