(Buenos Aires).- Facundo Moyano fue imputado por el delito de desobediencia tras la incorporación a la causa de un presunto encuentro con su pareja, Candela Arizaga, mientras estaba vigente la prohibición judicial de acercamiento y contacto que rige desde el 4 de agosto. La imputación la resolvió la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad al sumar un hecho nuevo a la investigación.
Según indicaron fuentes judiciales, el episodio habría ocurrido entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre, en un hotel cinco estrellas ubicado sobre la avenida Belgrano al 500. De acuerdo con la resolución fiscal, Moyano habría mantenido al menos un encuentro con Arizaga en una de las habitaciones del establecimiento, mientras se encontraban vigentes las medidas restrictivas.
En ese momento, Facundo Moyano tenía prohibido acercarse a Candela a menos de 300 metros y mantener con ella cualquier tipo de contacto, ya sea personal, telefónico, digital, electrónico, a través de redes sociales o mediante terceras personas. Para la Fiscalía, el presunto encuentro implicó el incumplimiento de esas medidas y, por ese motivo, fue incorporado a la causa como un nuevo hecho de desobediencia, delito previsto en el artículo 239 del Código Penal.
La causa previa y el cambio de abogados
La nueva imputación se suma a la acusación que ya pesaba sobre Moyano por el episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto, en su departamento ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400. Por ese hecho, el exdiputado está acusado de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, y de privación ilegítima de la libertad. Según la resolución, esos delitos y la nueva imputación por desobediencia concurren de manera real.
El presunto encuentro en el hotel comenzó a ser investigado luego de que surgieran indicios sobre una posible violación de la perimetral. En una primera instancia, el análisis de las cámaras de seguridad del establecimiento y de los registros de huéspedes no había permitido confirmar que Arizaga hubiera ingresado al lugar durante el período en el que Moyano estuvo allí. Ahora, sin embargo, la Fiscalía incorporó el episodio al objeto procesal y avanzó formalmente con la imputación.
La ampliación de la investigación se conoció en medio de un cambio en la defensa de Facundo Moyano. En las últimas horas, los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina dejaron la representación del dirigente alegando diferencias vinculadas con la estrategia de defensa. La salida se produjo después de que la Justicia rechazara un planteo para modificar las restricciones que pesan sobre él.
Tras la renuncia de sus anteriores defensores, el exdiputado designó como nuevos abogados a Alejandro Valle y Darío Saldaño, quienes asumieron su representación en esta nueva etapa del expediente. Mientras tanto, continúan vigentes la prohibición de acercamiento y la prohibición de mantener cualquier tipo de contacto con Arizaga. Con la incorporación del nuevo hecho, Moyano deberá responder también por el presunto incumplimiento de esas medidas cautelares.
