(Buenos Aires).- “Nunca soy yo el que está corriendo”, afirmó Facundo Moyano al hablar por primera vez del episodio que tuvo con Candela Arizaga la madrugada del 4 de agosto en Belgrano. El exdiputado dio su versión en Telefe Noticias y negó las acusaciones de violencia de género y privación ilegítima de la libertad por las que está imputado.
Moyano apuntó contra la cobertura mediática del caso. “Fue un tratamiento bastante imprudente, por decir algo, de muchos medios de comunicación”, sostuvo el exdiputado. Y marcó distancia de cualquier interpretación que lo señalara como agresor: “Obviamente no vengo acá ni a ponerme de víctima ni acusar a nadie, simplemente vengo a defenderme”.
El exlegislador detalló su lectura de las cámaras de seguridad que captaron a Arizaga corriendo semidesnuda por la avenida del Libertador. “La persona de pantalón largo es un efectivo policial”, explicó Facundo Moyano. Después se identificó en otro tramo de la grabación: “El que está de pantalón corto y de remera soy yo”. Y dio una razón de por qué no pudo haber corrido detrás de su novia: “Yo no puedo correr a Candela porque Candela baja en ascensor y yo recién llamo al ascensor hasta que sube. Estoy por lo menos cinco minutos atrás de Candela”. Insistió en que en ningún momento la corrió y que “siempre estuve a 100 metros, 150 metros por lo menos”.
El paro cardíaco y el consumo de drogas
Sobre el origen de la crisis, Moyano reveló que su pareja sufrió un paro cardíaco dentro del departamento. “Le hice RCP y después me conecté con el portero porque no pude llamar al 911”, contó. En ese sentido, aclaró que la emergencia médica que reportó el encargado no era de él: “Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco”.
Facundo Moyano negó que se hubiera consumido cocaína en el inmueble. “No, no se consumió cocaína”, respondió ante una pregunta concreta. Sobre su situación personal, fue contundente: “No consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción”. También explicó por qué rechazó el examen toxicológico tras su detención: “Me lo sugirieron los abogados, que no lo haga”.
Moyano insistió en que la conducta que tuvo esa madrugada es incompatible con una situación de violencia machista. “Una persona que está en un estado de violencia contra su pareja no llamaría a la policía para que vengan”, razonó. Y aclaró: “Yo llamo a la Policía y está en el celular cuando yo llamo al portero y le digo: ‘Por favor, que venga la ambulancia y la Policía’”.
Además, reveló que tiene material inédito de lo que pasó en su casa. “Tengo todo el episodio que sucedió, lo tengo filmado”, aseguró. Dijo que no lo aportó a la fiscalía porque temía que eso no evitara su detención y que se lo quiere mostrar a algunos periodistas: “No para exponerlos en su malicia o en su desbordada improvisación o en su desbordada irresponsabilidad de tratar un tema tan sensible”.
