(Buenos Aires).- “Fue un tratamiento bastante imprudente de muchos medios de comunicación”, lanzó Facundo Moyano al romper el silencio sobre el episodio que protagonizó con Candela Arizaga el 4 de agosto. En su primera entrevista tras el escándalo, el exdiputado cuestionó con dureza la cobertura de los últimos días, aseguró que se difundieron versiones equivocadas sobre lo ocurrido y remarcó: “Lo que menos quiero acá es aparecer como víctima. Yo no soy ningún santo, pero tampoco soy el [insulto] como quisieron hacer aparecer en muchos lados y lo siguen haciendo”.
El dirigente profundizó su enojo al referirse a la manera en que distintos medios reconstruyeron las imágenes de aquella madrugada. “Me vengo comiendo siete días de que dicen cualquier cosa”, expresó en Telefe Noticias, y consideró que hubo una “desbordada irresponsabilidad” al abordar un episodio que, según señaló, involucra cuestiones sensibles vinculadas con la salud. Además, adelantó que conserva registros del interior de su departamento y afirmó: “Tengo las imágenes y se las quiero mostrar a algunos periodistas en particular”.
Moyano cuestionó especialmente la interpretación del video en el que Arizaga aparece corriendo semidesnuda por la vía pública y negó ser la persona que iba inmediatamente detrás de ella. “Nunca soy yo el que está corriendo. Es algo que tengo que decir. No vengo a ponerme de víctima ni a acusar a nadie. Vengo a defenderme”, sostuvo. Según explicó, “la persona de pantalón largo es un efectivo policial”, mientras que él era quien llevaba pantalón corto y remera. También aseguró que Candela bajó primero en ascensor y que él salió varios minutos después.
La versión de Moyano sobre lo ocurrido aquella madrugada
El exlegislador también dio su versión de lo sucedido dentro del departamento y aseguró que Arizaga atravesó una emergencia médica. “Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, afirmó, y sostuvo que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar. “Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó, porque ella no es consciente”, agregó. En ese contexto, diferenció ese supuesto episodio del “brote” que habría atravesado posteriormente y señaló que “un brote psicótico no necesariamente tiene que ser un problema de adicción”.
En otro tramo, volvió a poner el foco en el tratamiento público que recibió su novia y cuestionó cómo fue cambiando su imagen durante la cobertura. “Candela pasó de víctima de maltrato psicológico a gato. Hay que ser más cuidadoso”, planteó. Moyano también sostuvo que posee filmaciones y grabaciones de lo ocurrido en el departamento: “Tengo todo el episodio que sucedió, lo tengo filmado”. Según explicó, decidió no presentar ese material inicialmente porque consideró que no habría modificado su detención.
Respecto de las acusaciones por violencia y privación ilegítima de la libertad, Facundo Moyano aseguró que Arizaga nunca manifestó ante las personas con las que habló que él la hubiera golpeado o retenido contra su voluntad. También utilizó como argumento el hecho de haber solicitado la presencia policial durante el episodio. “Una persona que está cometiendo violencia contra su pareja, ¿llama a la Policía y le dice ‘vengan, por favor’?”, planteó durante la entrevista.
Finalmente, Moyano insistió en que decidió hablar para responder a las versiones que circularon desde aquella madrugada y volvió a rechazar el lugar de víctima. “Yo estoy acostumbrado a las reglas de juego”, expresó, aunque sostuvo que eso no justifica lo que consideró un manejo irresponsable de la información. En ese sentido, su descargo estuvo atravesado por una misma crítica: que durante siete días se instalaron interpretaciones sobre él, sobre Arizaga y sobre lo ocurrido dentro del departamento que, según afirmó, no coinciden con su versión de los hechos.
