(Buenos Aires).- “Ninguna de esas tres cosas pasaron y Candela nunca lo dijo”, afirmó Facundo Moyano al salir de América TV, donde había sido entrevistado por Moria Casán. El exdiputado Facundo Moyano negó en diálogo con DDM que haya cometido los delitos investigados y rechazó haber incumplido la restricción perimetral contra Candela.
Moyano llegó tarde a la entrevista con Moria Casán, se mostró ansioso y tuvo dificultades para responder sobre las causas judiciales en las que está involucrado. A la salida del canal, explicó en DDM que la justicia investiga tres figuras penales: producción de drogas, privación legítima de la libertad y violencia de género. “Ninguna de esas tres cosas pasaron y Candela nunca lo dijo”, afirmó al referirse a la denuncia vinculada con su expareja.
“Tienen que levantar la restricción Porque es un error tener la restricción Porque no hubo delito y ya está probado que no hubo delito” —Facundo Moyano
Moyano aseguró que solicitó asistencia policial en tres oportunidades después de advertir una descompensación en la joven. “La vi fiambre y le hice RCP, llamé y dije que mi novia tuvo un paro cardíaco porque está documentado”, explicó al justificar su intento de reanimación. También indicó que Candela habría sufrido desmayos y convulsiones en dos oportunidades, algo que, según relató, supo por el padre de ella. El dirigente además desestimó las sospechas sobre el ingreso de un allegado a la vivienda antes de las diligencias policiales y argumentó que no pesaba una prohibición judicial sobre el inmueble.
La acusación contra Diego Storto
Moyano acusó durante la entrevista al abogado Diego Storto de haber intentado extorsionarlo. El letrado rechazó el señalamiento y anunció una demanda por daños y perjuicios por imputación falsa. “Se compró otro problema porque claramente me acusó de que lo extorsioné”, sostuvo Storto al referirse a los dichos del exdiputado. También adelantó que el resarcimiento económico que obtenga será donado a centros de salud públicos como el Hospital Roffo y el Gutiérrez.
Moyano sostuvo que había que respetar la decisión de Candela y cuestionó que se insistiera con una medida que, según su postura, no correspondía. “tanto defendemos a las mujeres, dejemos de denigrar a la mujer que está diciendo que no y respetemos la decisión de Candela.” En otro tramo, dijo que quería verla y planteó una invitación al cine: “Quiero ir al cine pero van a sacar la odisea” y “Vamos al cine”.
El programa también leyó un mensaje de alguien del círculo íntimo de Moyano, que expresó: “Me da una lástima, tiene que internarse urgente y dejarse ayudar.” El contenido sostenía además que el exdiputado no consume drogas y nunca estuvo en contra de la justicia; después, un panelista preguntó: “¿Por qué no se prestó a que le hicieran el examen toxicológico si no está en contra de la justicia?”.
Oliver Quiroz describió la salida de Moyano como un momento de nerviosismo y verborragia: “justo cuando salía lo vimos bastante nervioso, ahí en la nota estábamos viendo que le queríamos cortar para hacerle una pregunta y estaba verborrágico, no podía cortar, quería seguir, seguir, seguir y llevar la conversación de esta nota que le estábamos haciendo.” La exposición abrió además un debate sobre si respondió a un impulso personal o a un cambio en la estrategia de su defensa.
