(Buenos Aires) Chiche Gelblung volvió a ser internado en la guardia del Sanatorio Mater Dei por un cuadro de fiebre y complicación pulmonar, apenas días después de haber recibido el alta de una internación de 29 días que casi le cuesta la vida y la pierna. Antes de ese reingreso, el periodista había detallado en una entrevista televisiva el calvario que atravesó en la sala de operaciones, y no ahorró críticas hacia el primer médico que lo atendió.
“El primer médico que me ve me dice: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’. Así me recibieron. No tengo perdón para ese tipo”, contó Gelblung con bronca. El conductor recordó la frase que el profesional de la salud le soltó al ingresar al nosocomio y disparó: “Nadie le puede decir a un paciente: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’. En todo caso, decirle: ‘Mirá, estás jodido’”. Su indignación se mezcló con el temor: “Sentí que querían matarme”. Para empeorar la situación, la conversación pronto derivó en el verdadero riesgo que corría. “¿Vos me estás hablando de la vida o de una pierna?“, le preguntó, y la respuesta del médico fue tajante: “No, te estoy hablando de la vida”, relató Gelblung.
La pulseada entre los cirujanos por su pierna
Lejos de ser una simple trombosis en el tobillo, el cuadro derivó en una crisis cardiovascular que desató una guerra de criterios médicos en el quirófano. “Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular, que estaba tratando de salvar el pie, y el cirujano traumatólogo que tenía que sacar el pie. Y estaban decidiéndose si era abajo de la rodilla, arriba de la rodilla”, relató Chiche Gelblung. Con una calma que a él mismo lo sorprendió, detalló la frialdad de las discusiones: “Eso no era el pie, era la pierna”.
Antes de entrar a la cirugía, el conductor ya había hecho las paces con la posible amputación. “Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Con mucha valentía. La verdad, me sorprendí de mí mismo”, admitió. Incluso le había anticipado a su círculo íntimo: “Yo creo que se va a perder el pie, pero bueno, y si es el precio para que salgan las cosas bien, ahí nos vamos”.
La intervención se realizó con sedación, lo que le permitió ser testigo consciente del procedimiento. “Era una especie de cirugía en la que yo tenía conciencia de lo que estaba pasando. No tenía dolor, pero tenía conciencia. Y yo sentía que le estaba ganando la batalla. Sentía cómo se estaba abriendo la arteria”, describió. La pericia del cirujano vascular terminó por salvarle la extremidad, y al terminar la operación solo atinó a decirle: “Loco, ganamos”.
Tras una recuperación que lo llenó de agradecimiento al cariño del público y a los colegas, Chiche Gelblung regresó a los estudios de televisión en silla de ruedas. En esa entrevista se mostró con energía y hasta afirmó: “Salí de esta internación, te juro, con diez años menos”. Sin embargo, la tranquilidad duró muy poco.
El periodista de 82 años debió ser readmitido en el mismo sanatorio, esta vez por un cuadro de fiebre y una complicación pulmonar, según confirmaron fuentes cercanas. Actualmente permanece bajo observación en la guardia.