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La delicada salud de Chiche Gelblung: los problemas que arrastra

El periodista de 82 años fue internado de urgencia con fiebre e insuficiencia respiratoria, dos días después de recibir el alta tras 29 días en el Sanatorio Mater Dei.

Chiche Gelblung
Chiche Gelblung

(Buenos Aires) Chiche Gelblung volvió a ser internado el 17 de junio de 2026, apenas dos días después de haber recibido el alta médica tras permanecer 29 jornadas en el Sanatorio Mater Dei. El periodista de 82 años arrastra un delicado combo de salud: llegó a la guardia con fiebre e insuficiencia respiratoria, un nuevo capítulo en una historia clínica que ya incluía una trombosis, una crisis cardiovascular e insuficiencia renal crónica por la que se dializa desde hace más de un año.

Según detalló la panelista Karina Iavícoli en LAM (América TV), Chiche Gelblung venía de sumar varios frentes. “Había tenido una especie de trombo en el tobillo. (…) Había tenido una caída en la casa”, enumeró sobre los episodios previos. Para evitar una amputación, los médicos le colocaron dos stents en una de sus piernas. A eso se sumó el cuadro de base: “La insuficiencia renal. Venía de muchos problemas”, remarcó la periodista. El combo derivó en esta nueva internación: “Como tuvo 29 días internado, por prevención lo volvieron a internar”.

La película de salud de Chiche Gelblung comenzó con una trombosis en el tobillo que mutó en algo mucho más grave. Cuando ingresó al sanatorio por primera vez, el recibimiento fue lapidario. “El primer médico que me ve me dice: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’”, relató el propio Chiche en una entrevista con Mercedes Cordero para 70 20 Hoy (El Nueve). La frase lo descolocó por completo y todavía le genera bronca.

“El tema no era perder el pie, era que perdiera la vida”, contó Gelblung.

La batalla en el quirófano y el dolor que se fue

El periodista explicó que la pelea por su pierna fue un drama en tiempo real. “Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular, que estaba tratando de salvar el pie, y el cirujano traumatólogo que tenía que sacar el pie. Y estaban decidiéndose si era abajo de la rodilla, arriba de la rodilla. Eso no era el pie, era la pierna”, describió Chiche Gelblung. En ese contexto, la posibilidad de perder la vida era concreta. Él mismo le preguntó a un médico: “¿Vos me estás hablando de la vida o de una pierna?”. La respuesta fue tajante: “No, te estoy hablando de la vida”.

La cirugía se realizó con sedación, pero Gelblung se mantuvo consciente. “Era una especie de cirugía en la que yo tenía conciencia de lo que estaba pasando. No tenía dolor, pero tenía conciencia. Y yo sentía que le estaba ganando la batalla. Sentía cómo se estaba abriendo la arteria”, relató. Cuando el cirujano vascular logró salvarle el miembro, Chiche lo celebró con un grito de alivio: “Loco, ganamos”. Luego, recordó el contraste: “Estuve con un dolor permanente, el peor dolor que se te ocurra. (…) Y yo sentí que se me estaba yendo. Se me fue el dolor. Hoy no lo tengo”.

Lejos de cualquier misticismo religioso, el conductor redefinió su idea de fe a partir de esta experiencia. “No creo en la fe como elemento religioso. Creo que tenemos la obligación de sentirnos profundamente agradecidos a la vida que nos da. Es el hecho de sentir que tenés gente que te desea salud, que tenés médicos que se la juegan sin conocerte”, explicó, y mencionó la influencia del libro El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl. Sobre su oficio, se diferenció de otros famosos: “Yo no le di mi vida al público. Yo le di mi laburo, mi vocación por hacer este trabajo lo mejor posible”.

“Llegó a la guardia con insuficiencia respiratoria. Tuvo fiebre”, amplió Iavícoli sobre el presente inmediato de Chiche Gelblung, que por estas horas permanece en observación para controlar los valores que no dieron bien y estabilizar el cuadro pulmonar.