(Buenos Aires).- “Contemplo todo lo que no te dije, todo lo que no me animé a admitir que sentía. Que te amaba, tanto y tanto. Que no, no me das vergüenza, y que sí, que sí me enorgullecés. Pero sé que ya es tarde”, escribió Benicio Guyot, el hijo de 22 años de Ernestina Pais, a casi un mes de la muerte de la conductora. El joven publicó el mensaje en sus historias de Instagram la noche del 20 de julio, y lo acompañó con dos fotos de su infancia junto a su madre.
En el mismo texto, Benicio Guyot confesó que releía los últimos mensajes que se enviaron. “Estábamos tan bien. Todo iba tan bien”, contó, y describió la incredulidad que todavía lo envuelve: “Te cuido aunque ya no estés. Porque siento que sí. Siento que si levanto el teléfono y te quiero llamar, me vas a contestar, pero sé que no, que no va a suceder”.
“No caigo en que ya no estás, en que ya no me vas a llenar de besos el cachete mientras me repetís que me amás”, agregó. Los viernes, dijo, quedaron “manchados para siempre los viernes en mi vida, llenos de dolor y desesperación”, en alusión directa al día del accidente en el que perdió a su madre.
No es la primera vez que Benicio Guyot se expresa en público sobre el duelo. Apenas unos días después del fallecimiento, ya había compartido un primer mensaje en el que se despedía de Ernestina Pais con frases que dejaban ver la profundidad del vínculo entre ambos. En esa publicación inicial, el joven reflejó la fuerza de los momentos compartidos y la manera en que la ausencia se hacía presente en cada detalle de lo cotidiano.
La conductora murió el 26 de junio, cuando el auto que manejaba fue embestido por una formación del Tren de la Costa en un paso a nivel de Martínez, partido de San Isidro. El resultado definitivo del examen toxicológico, difundido días atrás, confirmó que no se detectó alcohol ni sustancias tóxicas en sangre.
Ernestina Pais se ganó un lugar central en la televisión argentina al frente de Mañanas informales, el ciclo que condujo junto a Jorge Guinzburg. Su muerte conmocionó al ambiente del espectáculo y generó numerosas muestras de apoyo para su hijo y el resto de la familia.
“Y yo, tan iluso, de creer que eso duraría para siempre. Porque nada lo es. Y cómo cuesta darse cuenta, lo suficientemente tarde, de todo lo que uno podría haber hecho distinto”, reflexionó Benicio Guyot sobre el final del texto. Las imágenes infantiles que eligió para ilustrar el posteo completaron un homenaje íntimo que expuso el peso de la pérdida.
