Camilota vivió una cita fallida que terminó con ella llorando hasta la madrugada y lo confesó sin filtro en pleno programa de Cuestión de Peso (El Trece). “Lloré hasta las 3 de la mañana”, soltó la influencer, sin poder disimular la angustia por un mal de amores que la tomó por sorpresa.
La escena se vivió en el estudio del reality. Mario Massaccesi, conductor del ciclo, notó el ánimo caído de la participante y se acercó a preguntarle qué le pasaba. “Me quedé hasta las tres de la mañana llorando”, le dijo Camilota, con la voz quebrada. Massaccesi fue directo al hueso: “¿Llorando por qué?”. Y ella, sin vueltas, respondió: “Cosas de la vida… Amorosas”.
El ida y vuelta no tardó en sumar a sus compañeros. Camilota dejó al descubierto la herida que aún le sangraba: “Me dejaron”, afirmó. Massaccesi, fiel a su estilo campechano, intentó alivianar la charla con una humorada bien argenta: “Te colgaron la galleta”. Sergio Verón, parte del equipo médico, también terció en el diálogo buscando precisiones sobre cómo había sido la velada fallida.
En un momento, la conversación viró hacia los códigos digitales del desamor. El conductor quiso saber si ya había cortado todo lazo virtual con la persona que la dejó. “¿Lo bloqueaste?”, indagó Massaccesi. “Sí”, confirmó Camilota, contundente. La charla derivó en un ida y vuelta sobre el género de quien la dejó: Verón comentó “o bloqueado” y otro participante, Muma, intervino con una reflexión que marcó el tono actual del ciclo: “¿Pero por qué aseguramos que es bloqueado? Puede ser bloqueada”.
Un año de golpes y resiliencia
El mal de amores se suma a un 2026 con varios cachetazos para Camilota. Su hermano, Thiago Medina, había sufrido un grave accidente en septiembre y la joven atravesó mudanzas inesperadas mientras retomaba su búsqueda de bienestar en el programa de El Trece. Apenas parecía encontrar un respiro, este desencuentro amoroso fallido la devolvió al punto de partida.
Lejos de comer un delivery frente al televisor, la influencer contó que la tristeza no la dejó probar bocado. Cuando Massaccesi le preguntó con picardía si se había comido toda la picada ella sola, Camilota aclaró: “No, no comí. O sea, comí… un omelette comí con…”. Muma la interrumpió con una síntesis perfecta de la situación: “No comió, lloró”.
La decisión del bloqueo ya está tomada y el vínculo quedó trunco. “Si te quiere mandar un mensaje, no puede”, resumió Massaccesi, dejando en claro que, al menos en las redes, Camilota ya dio vuelta la página tras la cita fallida. Sin filtros y con los ojos hinchados, la participante volvió a mostrarse vulnerable frente a las cámaras, convencida de que compartir su dolor también es una forma de sanar.