(Buenos Aires).- “Le robaron el celu, así que cuidado si reciben un mensaje de la Bomba”, lanzó Ángel de Brito al aire de su programa, después de que Gladys la Bomba Tucumana le avisara de urgencia que le acababan de sacar el teléfono en plena calle. La cantante tropical atravesó un mal momento este miércoles cuando un joven que vendía servilletas le sustrajo el celular mientras llegaba a su negocio en el barrio porteño de Recoleta.
La propia Gladys relató el episodio con bronca y sorpresa en un mensaje que le mandó a De Brito desde un dispositivo provisorio. “Llegando a mi negocio, me robó un chico que vendía servilletas. Cualquiera”, escribió la artista, que participó en la última edición de Gran Hermano: Generación Dorada y desde entonces mantuvo alta exposición pública.
Además de la pérdida material del aparato, Gladys la Bomba Tucumana sufrió un daño difícil de reparar: la desaparición de toda su información personal. “Se me borró todo lo que tenía en el celu, perdí todos los chats”, contó en otro mensaje a De Brito, donde también explicó que tuvo que pasar a un teléfono alternativo: “Amigo, ¿cómo estás? Me robaron el celu. Te cuento por si respondiste, lo cambié por uno horrible por el momento y no veo los WhatsApp”.
El conductor difundió los mensajes para alertar a los contactos de la artista sobre el riesgo de que los delincuentes usen el dispositivo para intentar estafas o suplantar su identidad. El episodio recordó un caso similar que el propio De Brito vivió días atrás, cuando delincuentes hackearon el WhatsApp de Carmen Barbieri y le enviaron un pedido de dinero haciéndose pasar por la capocómica. “El mensaje decía: necesito cancelar un pago, pero me piden si puedo transferir y yo tengo efectivo. ¿No tenés para prestarme y yo te doy el efectivo?”, detalló el conductor sobre aquella maniobra.
Gladys la Bomba Tucumana no ocultó su angustia por lo sucedido. “Me quiero matar”, llegó a escribirle a De Brito, mientras intentaba reorganizar su comunicación con un celular prestado y sin acceso al historial de conversaciones ni a los contactos acumulados durante años. La prioridad inmediata fue avisar a su entorno para que nadie cayera en un engaño desde su antigua línea.
Un negocio propio que la conecta con sus raíces tucumanas
El robo ocurrió justo cuando la cantante llegaba a “La Bomba Empanadas Tucumanas”, el local gastronómico que inauguró en 2024 en Recoleta y con el que buscó llevar a Buenos Aires los sabores tradicionales de su provincia natal. A lo largo de este tiempo el emprendimiento sumó sucursales y avanzó con un modelo de franquicias, siempre con recetas que la artista definió como inspiradas en su historia familiar.
Hasta el momento, Gladys la Bomba Tucumana no brindó información sobre avances en la investigación ni sobre la posibilidad de recuperar el dispositivo robado. La recomendación de su entorno sigue siendo desconfiar de cualquier mensaje que llegue desde su antiguo número y no transferir dinero ni compartir datos personales.