(Buenos Aires).- “Les preguntaba: ‘Che, ¿a vos es normal que te peguen?’.” La frase, tan cruda como reveladora, la pronunció Barby Franco al recordar el instante en que empezó a tomar conciencia de la violenta realidad que vivía puertas adentro de su casa. En una entrevista reciente, la modelo volvió a hablar de su dura infancia y relató cómo se dio cuenta de que los golpes que le daba su padre no eran algo natural.
La actriz admitió que durante su adolescencia llegó a percibir el maltrato como algo habitual. “Con 13 o 14 años no te das cuenta qué es lo normal y qué no”, explicó. Y agregó: “Para mí era normal la violencia en casa”. Fue más allá al detallar la agresión física paterna: “Para mí era normal que venga mi viejo y me dé un cachetazo, me pegue una patada”.
Con crudeza, Barby Franco describió el entorno que la rodeaba en ese momento. “Sufría un contexto de violencia en casa”, aseguró, dejando en claro que la naturalización del castigo físico marcó esos años de crianza.
El click que lo cambió todo
Según contó, empezó a ver las cosas con otros ojos al cruzar información con sus amigas de la escuela. “Después empecé a comparar familias del colegio y dije: ‘Pará, loca, vos no estás viviendo algo normal en tu casa’”, recordó. Ese fue el puntapié para animarse a hablar del tema con sus compañeros.
“Empecé a verbalizar. Con las herramientas que tenía, hablaba con mis compañeros de escuela”, reveló la modelo. La pregunta que les hacía a sus pares fue la confirmación de sus sospechas. “Les preguntaba: ‘Che, ¿a vos es normal que te peguen?’”, rememoró sobre aquellas charlas íntimas.
El maltrato no solo dejó secuelas emocionales, sino que también se manifestó en su cuerpo. A los 14 años, Barby Franco tuvo su primer ataque de pánico sin entender qué le ocurría. “Cuando fue mi primer ataque de pánico, que yo no sabía qué es lo que me estaba pasando, sentía que me iba a morir. Sentía que ya estaba muerta y estaba como reviviendo lo que me estaba pasando”, detalló.
Con el tiempo y contención psicológica, logró ponerle nombre a aquel episodio traumático. “Con muchos años de terapia, ahí como que dije: ‘Ah, fue un ataque de pánico lo que tuve a los 14’”, cerró sobre un proceso de sanación que se prolongó durante años.
