(Buenos Aires).- “Yo nací en un barrio muy humilde, en la 21-24 de Barracas”, empezó Barby Franco en una reciente entrevista donde repasó sus raíces y cómo fue crecer en comunidad. “Te crían entre todos. Es una comunidad que te va criando”, detalló Barby Franco.
La modelo describió la dinámica del barrio porteño, donde la solidaridad era moneda corriente. “Te vas a la casa del vecino y, si no tenés comida en tu casa, te vas a la de al lado”, graficó Barby Franco. Y sumó: “Es una comunidad re linda que se genera. Me siento como re Nico, ¿viste?”.
Esa red de contención iba más allá de lo afectivo. “En el barrio nos cuidábamos entre todos”, remarcó Franco. “Venía otra persona de otro lugar o de otro barrio y era todo mal. Nos protegíamos mucho”.
La también cantante recordó que hace tres décadas el asentamiento estaba habitado en su mayoría por inmigrantes. “Era una comunidad de paraguayos laburantes que venían a la Argentina a trabajar. Te estoy hablando de hace 30 años atrás”, precisó Barby Franco. “Nos cuidábamos un montón entre todos”.
La disciplina en la villa
Barby Franco también evocó cómo se impartía autoridad en aquella época. “Cualquiera tenía el derecho de pegarte una patada en el culo. Si te acercabas a la jaula del león, el que cuidaba el león te llevaba a tu casa”, dijo entre risas. “Y llegabas a tu casa y te pegaban otra patada en el culo. En el barrio, en esa época, era bastante parecido”.
Lejos de renegar de su origen, la actriz mantiene intacto el vínculo. “Yo me voy como un día común. Hay una capilla que se llama la Capilla de Caacupé”, reveló Barby Franco sobre sus visitas. “Ahí estaba el padre Toto y en su momento el padre Pepe”.
“Siempre voy y tengo la mejor ahí con todos. Rezamos. A mí me encanta ir”, concluyó Franco, dejando en claro que el barrio sigue siendo su cable a tierra.